jueves, 30 de enero de 2014

Ecoturismo como base para erradicar la pobreza

Desde finales de los ochenta y muy especialmente a mediados de los 90, se hablaba ya del concepto de ecoturismo, frente al tradicional de turismo rural, mucho más extendido y anterior y mal entendido a la vez, de manera que a veces se confundían los conceptos, tal vez por intereses no demasiado claros. 

Con la Declaración de Quebec y la Cumbre de la Tierra de Johanesburgo en el 2002, se dió
el verdadero espaldarazo al concepto, que es lo que tratamos de explicar en primer lugar, para luego enlazarlo con el desarrollo de los pueblos, cara a combatir la pobreza.

Por desgracia, el ecoturismo no tiene una definición genérica aceptada a nivel global, como la tiene por ejemplo el turismo como tal, pero si una serie de características comunes y sabidas que lo perfilan, de algún modo aceptadas por la Organización Mundial del Turismo (OMT) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Estas características las podemos agrupar en cinco líneas:

Foto: JV.López (2013)
1. Turismo y naturaleza van juntos. En este sentido, la motivación principal del turista es la observación, apreciación y, por ende, disfrute de esa naturaleza o de las culturas tradicionales que habitan en ese territorio. Por ejemplo, si vistamos el Gran Cañón del Colorado, estaremos en el territorio de la tribu Hualapai, que aun dentro de la posible desaparición, han sabido adaptarse a las circunstancias y gestionar el Parque Nacional como parte de su vida. Si el Parque pervive y se conserva, la tribu no desaparecerá. 

2. También debe incluir elementos educacionales y de interpretación. No sólo basta con decir "aquí he estado yo", sino buscar el por qué y en qué estoy contribuyendo con mi estancia. Es y debe ser una actitud del turista que se aprecie de ello y sacar la belleza de lo aparentemente feo y la parte divina de lo humano.

3. El ecoturismo debe fomentar la actividad empresarial o de micro empresas en la propia zona en el que está el recurso. Ello implica que los operadores turísticos de origen, deben cuidar muy bien el tamaño del grupo y no masificar los espacios de manera que puedan convertirse en verdaderos parques de atracciones. Con aquello se favorece la artesanía y se mantienen las tradiciones y no se vulnera la capacidad de carga del territorio que haría que sus recursos mermaran en contra de la población indígena.

Dulikel (Nepal) Foto: JV.López (2012)
4. Debe procurar reducir al máximo el impacto negativo sobre el entorno natural y socio-cultural. El primero es obvio, pues es la base del recurso territorial que atrae al turismo; pero el segundo, si cabe, es aun más peligroso, y no es más que una forma de contaminación cultural que hace que se pierda la identidad y, al final, se abandonen las costumbres ancestrales y se occidentalice la sociedad, lo cual lleva de nuevo al impacto sobre el medio natural por cese de su actividad de sustento básico.

5. Evidentemente el ecoturismo es conservado en cuanto contribuya a la conservación de los espacios naturales. esto se verifica básicamente generando beneficios económicos para las comunidades indígenas que gestionan las zonas con objetivos conservacionistas; ofreciendo oportunidades alternativas de empleo y renta  a las comunidades locales e incrementando la concienciación de la conservación de los activos naturales y culturales, tanto de los habitantes de la zona como de los propios turistas.

Curiosamente, aun estando todo el mundo de acuerdo con estas líneas, desde la propia declaración del Año Mundial del Ecoturismo en el 2002, no se han resuelto temas claves que de alguna forma frenan el desarrollo de la actividad en zonas sensibles. 

Así, por ejemplo, los temas de propiedad de la tierra y el control de del propio desarrollo del ecoturismo por parte de las comunidades locales, choca habitualmente con otros intereses que se  escapan del concepto.

También, la definición por parte de las autoridades, a niveles nacionales o supranacionales, de zonas protegidas por razón de su biodiversidad o cultura, es tremendamente variable y con distintos grados de protección nada claros de un lugar a otro. 

Se genera una necesidad de incrementar la vigilancia ambiental en zonas sensibles, sobre todo con la introducción de infraestructuras para el turismo, tales como accesos y carreteras, alojamientos, o itinerarios en la selva totalmente preparados para el turista medio, con intrusión de elementos antrópicos. Ello por si solo no basta, se necesita una legislación muy restrictiva en esta materia y que se cumpla.

Finalmente, tampoco se soluciona el tema de los derechos indígenas y de las tradiciones en zonas ecoturísticas potenciales, que pueden chocar con la mentalidad occidental o con la presión de los grandes operadores turísticos para la explotación del recurso y no del aprovechamiento sostenible.

Calcuta Foto: JV.López (2012)
En este sentido, la ONU ha adoptado una resolución histórica titulada "promoción del ecoturismo para la erradicación de la pobreza y la protección del medio ambiente" en la que insta a los estados a desarrollar políticas ecoturísticas que añadan ingresos, generen empleos e incrementen la educación en las zonas receptoras y, en consecuencia, en la lucha contra el hambre".

La relación entre el ecoturismo como herramientas de gestión de mitigación de la pobreza se ha visto reflejada por primera vez en el documento de la Cumbre de la Tierra Río+20 (Brasil, junio de 2012) y ls conclusiones de la XI Conferencia de las Partes en el Convenio sobre Diversidad Biológica de octubre de 2012.


Todo esto ha llevado a que la OMT inste a los países emisores que realicen inversiones en ecoturismo de acuerdo a sus normas, generando pequeñas y medianas empresas de servicios turísticos, artesanía, folklore tradicional, cooperativas y facilitar la financiación mediante microcréditos para comunidades desfavorecidas, en particular a mujeres,en zonas con potencial ecoturístico y zonas rurales.

domingo, 26 de enero de 2014

Yo, Mi, Me, Contigo

Ultimamente se está cuestionando constantemente las decisiones de los dirigentes aludiendo a temas de inmoralidad o falta de ética e, incluso, solicitando dimisiones o movilización en general en contra de un staff determinado. No me refiero ni al gobierno de la nación ni al de la propia universidad. Es algo más cercano y que afecta al devenir del día a día de nuestro propio puesto de trabajo.

Existe infinidad de referencias bibliográficas referentes a la ética en las organizaciones, grandes autores, filósofos, técnicos, sería un error y una barbaridad que me adentrase en ese mundo tan erudito para manifestar un posicionamiento cuyo fundamento no es más que subjetivo y poco documentado.

Sin embargo, se puede leer que la ética organizacional está muy emparentada con la gestión de los recursos humanos y con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), exigiendo en todo momento que el directivo es el primero que debe dar ejemplo de ética, para que el resto siga. Por lo que he podido leer, esto ni es condición necesaria, ni debe ser suficiente, porque la ética organizacional se debe referir a eso, a toda la organización.

La organización ética se caracteriza por agilizar y aportar iniciativas para fomentar la cooperación entre sus miembros. La inclusión de este concepto en el de la RSC frente a la organización, tiene claros impactos positivos en el clima laboral, en la productividad y en la competitividad, si bien para determinados elementos del sistema, pueden considerarlo como una estrategia de "aborregamiento" del personal.

Ahora bien, desde el punto de vista de los dirigentes (poderosos según algunos), los problemas éticos pueden ser enfocados como un conflicto de intereses, vinculados a la dirección, a la plantilla y a los actores externos. Y eso es así, como se verá más adelante, dado que las virtudes de la ética en una organización implican que las personas manifiesten sus propios pensamientos, sentimientos, ideales, pero siempre con lealtad a la institución y a la dirección, honor, competencia, justicia y respeto a las normas y mecanismos democráticos y representativos constituidos.

En este sentido, cualquier juicio de valor implica una dualidad contrapuesta: un sí contra un no; esto sí es bueno, pero lo otro no; esto es mejor y lo otro peor; esto es lo que debe ser y no lo que nos proponen..... se caracteriza por la subjetividad y polaridad y, en el mejor de los casos, ocultando un interés claramente particular que hace que de alguna forma se "legalice" su juicio, alzando la voz o intentando movilizar a las masas con  discursos caducos, arengas o impertinencias en las redes sociales.

Ahora bien, como ello es lícito, cuando se integra en la organización como una parte del todo, constituye lo que se denomina el conjunto de valores morales, que no es más que identificar grupos que difieren en diversos aspectos: ideológicos, religiosos, políticos.... que conviven y forman la cultura de la organización, identificándose cada grupo por su lenguaje, hábitos, conductas, etc. Cabe concluir con ello, que el sistema de valores de una organización es el conjunto de convicciones compatibles y estables en el tiempo, que son aceptados entre todos y compartidos.

Dando un  paso más, la actuación de un individuo (un directivo, por ejemplo) no debe explicar la cultura ética de una organización y como esto es un hecho evidente, la ética es más un asunto de tipo organizacional que individual.

En el libro The ethics of management de Horner (Universidad de Michigan) se analiza el caso de la toma de una decisión que creará beneficios definidos y ayudará al grupo en general, pero que causará efectos no deseados, daños y perjuicios en otra persona o grupo de la propia organización. Este es el dilema. Un dirigente que realiza un cambio de última hora para tomar una decisión que estima necesaria para que un acuerdo fundamental salga por mayoría, frente a no hacerlo y que fracase, perjudicando al conjunto, ¿es ético?.

Efectivamente, el dilema está integrado en cinco elementos: aspectos cuantitativos (económicos, votos...), normas legales, contexto organizacional, entorno social e impacto personal. Ello da idea de lo complejo que es tomar una decisión basada en los cinco elementos. Realmente, los gestores siempre se basan en los dos primeros, los cuantitativos y normas legales, por cuanto son tangibles y medibles; mientras que los otros tres son cualitativos y sus reglas de medida son cuanto menos, incompatibles con las anteriores. 

Los gestores tienen que rendir cuentas y ello sólo implica decidir a través de aspectos medibles que, por otra parte, son los que hacen que el conjunto de la organización sobreviva. La conclusión es que ambos grupos de elementos tienden a ser conflictivos, por cuanto la dirección emplea uno básicamente y el administrado afectado o disconforme emplea los otros, ocultando su interés particular, como argumento de fuerza y movilización. Los gestores actúan sobre los dos primeros y ello no implica que no sea ético ni inmoral, aunque afecte de manera negativa a alguien en particular.

Al final ha de prevalecer el sentido común y el respeto a aquellos que deben tomar decisiones , al igual que el respeto a los discrepantes, siempre y cuando no empleen la palabra ética o moral para como antifaz que oculte otra realizad o intereses particulares.

Yo, Mi, Me, Contigo, es un album de Joaquín Sabina que ha inspirado de alguna forma este escrito

lunes, 20 de enero de 2014

Compromiso social y gestión de residuos

La formación en gestión de residuos urbanos no se circunscribe únicamente a las aulas regladas universitarias o de ciclos formativos superiores, sino que se amplía, bajo un criterio con fuerte peso social, a otros ámbitos como es el de favorecer la inserción en la sociedad de los internos de instalaciones de instituciones penitenciarias.
Foto: JV.López (2012)
En 2013, se elaboró un programa de estas características financiado por el Organismo Autónomo de Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo (OATPFE) y el Fondo Social Europeo, junto con ECOEMBES. El programa destinado a la formación en gestión y tratamiento de residuos persigue que los internos que se encuentran en un centro penitenciario adquieran un aprendizaje en esta materia y lo pongan en práctica en una segunda fase, destinada a la inserción laboral en empresas del sector residuos. La Administración Penitenciaria persigue la incorporación al mercado laboral de internos que se encuentran en los Centros de Inserción Social a través de la formación en materia de residuos y su acompañamiento en la búsqueda de empleo en empresas de este sector, ya que los internos se encuentran en la última fase de cumplimiento de su condena y pueden salir a buscar trabajo.

Durante ese año, la parte formativa del programa corrió por la Cátedra Ecoembes de Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), dada la trayectoria de especialización en la materia a través de cursos de postgrado de la UPM de Formación Continua en residuos, de especialización en Plantas de Selección y Master en Gestión Sostenible de los Residuos, al igual que otras muchas ediciones de cursos de Formación ocupacional para el empleo, coordinados todos ellos por los servicios de la UPM.
Foto: JV.López (2012)

Este curso comenzó su andadura, con la participación de quince internos, como experiencia piloto en el centro de inserción social de Alcalá de Henares. Orientado a la reinserción sociolaboral de los reclusos, está cofinanciado por el Fondo Social Europeo dentro del marco del Programa Operativo 2007-2013 “Lucha contra la discriminación”.

Para la fase práctica se contó con la colaboración de distintas empresas privadas (Campofrio Food Group, Carpa, Cespa. Consorcio de S.S.P.P. medioambientales de Toledo, Reciclajes Felma, Saica Natur, Sucesores de Barriuso, Urbaser y UTE RSU Guadalajara).

Para el período 2014-2015, la Cátedra Ecoembes también se encargará de la coordinación formativa en más de 46 centros penitenciarios (Centros de Inserción Social, CIS) distribuidos por toda España, favoreciendo el empleo de formadores especialistas en la materia que actualmente estén desempleados y que han sido formados en gestión de residuos por la propia Cátedra de Medio Ambiente.
Foto: JV.López (2012)

Según Ecoembes, en estas instalaciones, en el período 2008-2012 se han gestionado 7.100 toneladas de residuos, siendo 3.550 toneladas de material papel/cartón y 3.550 toneladas de envases ligeros. Tan sólo un 6,89% de los residuos recogidos ha sido calificado como impropio, mientras que la media nacional se sitúa alrededor de un 25%.  El material válido para el reciclaje u óptimo equivaldría a llenar 72 piscinas olímpicas.

En cualquiera de los casos, estas acciones se enmarcan en la responsabilidad social de las instituciones participantes, aportando un gran valor añadido a las actividades propias de las mismas. En nuestro caso, corresponde a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de la UPM esta responsabilidad en el compromiso social de mejorar el medio ambiente y fomentar la igualdad de oportunidades entre los colectivos sociales más desfavorecidos.

domingo, 19 de enero de 2014

Formación continua en Gestión de Residuos Urbanos

La incorporación de las enseñanzas sobre gestión de residuos en el Grado de Ingeniería del Medio Natural Grado en Tecnologías Ambientales. Licenciatura en Ciencias Ambientales y en el Máster Ingeniero de Montes, responden a unas necesidades básicas formativas para los futuros graduados, por cuanto precisan de alcanzar estos conocimientos a su nivel adecuado, para poder trabajar en consultoras e ingenierías, así como iniciar el camino del emprendimiento.

Foto: A. Fernando (2011)
Grados, Licenciatura y Máster, da competencias en la materia al nivel correspondiente y en función de los créditos de esas disciplinas. Desde nuestro punto de vista, además de ello, prepara al futuro egresado que así lo decida, por vocación o mero interés, a formarse mucho más profundamente en la gestión de residuos urbanos, mediante un curso de postgrado de Formación Continua de la Universidad Politécnica de Madrid de 120 horas lectivas (mucho más amplio que lo que se podría enseñar en el plan de estudios) impartido por técnicos y profesores expertos pertenecientes a la Cátedra Ecoembes de Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Madrid.
Foto: Gentileza de Ecoembes

Este curso que se desarrolla bajo la modalidad on line en la plataforma Moodle, está suficientemente experimentado y actualizado como para que el estudiante se adentre en las tecnologías y gestión de residuos y se prepare, si aun desease una cualificación y reconocimiento mayor, para el Master en Gestión Sostenible de los Residuos, también programa de Postgrado de la Universidad Politécnica de Madrid, a través del cual se desarrollan prácticas en las principales empresas del sector y área ambiental de las consultoras.

Este curso de Formación Continua on line, dará comienzo el próximo 4 de febrero y no es necesario tener aun el título universitario para cursarlo.

Con este curso, el técnico podrá dar respuesta a los siguientes problemas básicos con el que se encuentra hoy día cualquier población:

- Información adecuada a la población respecto a los hábitos enfocados a la selección domèstica de residuos
- Propuestas de sistemas  de gestión interna municipal que mejoren el servicio, sin modificar los planes y adjudicaciones a contratas de recogida.
- Seguimiento de rutas de recogida y verificación de la obsolescencia operativa del equipamiento base para la recogida de residuos.
- Mejor comprensión y propuestas de mejora en el servicio en cascos urbanos históricos, parques y jardines.
- Cualquier otra cuestión relacionada con el equipamiento técnico y mejora de su eficiencia.

Por ello, el curso habilita para:

Promover el desarrollo de las capacidades humanas y técnicas de los responsables ambientales y de la sociedad en general, que favorezca el cambio de actitud y asuman las buenas prácticas en la gestión integral de los residuos sólidos.
Fortalecer las capacidades gerenciales (eficiencia y eficacia) de los técnicos y personas que intervienen en el proceso de la gestión integral de los residuos urbanos.
Mayor impulso y difusión de las buenas prácticas de consumo responsable e implementación de prácticas de prevención y en la recuperación de materiales reciclables a través de la optimización de la contenerización, generando mayores posibilidades de empleo y propiciando una menor cantidad de residuos sólidos a ser enviados a los vertederos.

Para más información e inscripción en el curso se puede visitar la siguiente página:

http://catedraecoembes.es/site/formacion/online/online_esp_rsu.html